Es raro no sentir, pero ya me estoy acostumbrando.
Supongo que simplemente lo escribo acá porque estoy aburrido de pensarlo solamente.
Me aburro en los carretes, y no me importa tanto, de hecho decidí no carretear más con mis amigos si la cosa se que va para donde no quiero precisamente ir.
Solo salir, tomar una cerveza, conversar de algo y después a la casa, que ellos se vayan de casería, yo no quiero, y los motivos simples, pero a la vez demasiado confusos y personales.
El único efecto de esto es, o será, si es que lo mantengo… un poco más de plata, algo así como cinco lucas más por carrete al que no vaya.
Y estar inmóvil, en mi casa, asiendo lo que hago desde siempre, ósea nada, sin sentir nada, por nadie, excepto aquellos inmortales…
Una frase repetida, “no se que es lo que me pasa”, pero por lo menos es mas llevable que lo que sentia hace un año o dos.
Es raro saber que “me voy a sentir nada”…
martes, abril 01, 2008
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1 comentario:
Tranquilo compadre, así tiene que ser. Es fácil, y se ahorra plata. A fin de mes te invito unas cervezas, un día de tarde, con bruma como la de estos días, y sin ánimos de cacería.
"Matar tiempo matar tiempo", es la muletilla de las generaciones de hoy en día. No saben que es al revés, y que la idea es sobrevivir tiempo.
Cómprate unos pinceles, construye algo, planta un árbol, escribe cuentos, tómate 20 min de Zen (esa sí que es una práctica digna, oriental, designar voluntariamente 20 min a la nada, al vacío, a no-pensar), etcétera.
Por ningún motivo te defiendas con series o videojuegos. Antes construye un virus.
Claro, que los "¿para qué?" entran a colación. "¿Para qué aprovechar el tiempo? ¿Para qué no evitarlo?" Etcéteras etcéteras. Como no tengo la respuesta -ni el interés-, te dejo la siguiente reflexión:
- Mientras los orientales se debaten entre harakiris y seppakus, los occidentales lloran por aprobar la eutanasia. ¿Quién crees que es más digno? ¿Más héroe épico?
¿Aquél que ante lo indigno prefiere morir por su propia mano, o aquél que suplica por su muerte?
Empero, claro que es cierto que los antiguos samurais se abrían el vientre con un compañero al lado, que evitara el suplicio exagerado. Y también es cierto, que es un poco absurdo llegar al suicidio, en la mayoría de los casos, por obedecer al shogun, a un superior y a sus juicios de bien y mal. Sin embargo no hay que olvidar que la última palabra la tienen ellos, y consignan su vida a sus propias manos, hasta las últimas consecuencias.
El acento creo yo, no es el hecho de "sentir nada"; sino el mencionarlo como un problema. Es decir, el creer que deberíamos sentir algo. Y que lo óptimo es ello.
"Sentir algo sentir algo". Me es mucho más fácil sentir algo en el quietismo de la soledad, en caminatas vacías, que entre masas borrachas y sábanas mojadas.
Lo que tu quieres decir, al final de cuentas, es que es raro no sufrir. Teniéndo en cuenta que su "sentir" siempre se abre cuestas en el sendero espinoso del amor. Sería entonces: es raro no sentir algo por alguien. Es raro no ser no-correspondido por alguien. Es raro no echarme en la cama, mirando el techo, pensando en qué decirle a ese alguien, etc.
Cuando te acostumbres a ese no-sentir (o ese no-sufrir) [que yo llamé, dejar de ser lírico, dejar de escribir poemas, etcétera], vendrá la mejor parte: andarás sintiendo espontáneamente, por meros detalles. Recuerdo hoy mismo que sin querer debo haber dicho unas 10 veces "gracias": al vecino, al del negocio, a la señora, al niño, al perro, etcétera. Uno se vuelve más humano al andar desatado.
Bueno Rafa, cuídese.
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