viernes, julio 11, 2008
El Presente y El Contrato
Como cuando uno decide amar o querer a alguien, pareciese que firma un contrato parecido a este:
"-prometo amarte o quererte por un tiempo finito pero indefinido...
-a la vez me resigno a sufrir por tu ausencia por un tiempo igual o mayor que también sera finito pero indefinido"
y eso es lo que me pasa ahora, sólo que tengo a gente en una y otra parte del contrato.
contrato que nunca firme, pero que he aceptado gustoso.
porque si es necesario prometer un par de lagrimas a cambio de poder querer o amar a alguien, quien lo ha sentido, sabrá que es un precio que vale la pena pagar...
de hecho firme un contrato antes de nacer:
¿sabían que una parte de mi (y de todos) estuvo dentro de mi abuelita materna?
y es que los óvulos de las mujeres se desarrollan cuando ellas están en el útero de su mamá, y por lo tanto el óvulo que me dio vida estuvo dentro de mi abuelita, se podría decir que ella me dio a luz junto con mi mamá y mi hermana...
pero la vida es para aprovechar la mejor parte del contrato, y así poder luego llorar, pero de alegría por conocer a gente tan especial
jueves, junio 05, 2008
Despues de La Toma
un disco de Pink Floyd y la lluvia
me acompañan en esta reminiscencia.
En realidad es complejo explicar como llegué a la toma, solo recuerdo que en un momento, aburrido de toda la banalidad que me rodeaba en El Proa, simplemente dije; voy a ir a la toma, “pero weón me tienen que hacer bajar, no me puedo echar para atrás”, y finalmente me subí sólo a una micro y pagué con dos mapuches y un escudo para que me dejaran ahí, cerca de la Casa Central, en el Gimpert. Me bajé temeroso del puerto como siempre, viéndolos a todos como asaltantes, esgrimí un par pasos apurados y frente a esa reja que pronto se me haría tan familiar pregunté; “hola compañero, ¿puedo entrar?”, eran las cinco de la mañana de un sábado. Dos semanas y dos días después, salía de ese lugar, despidiéndome de gente que no saludaba, recordando nombres que no conocía, con algo en la mente que jamás pensé estaría ahí, luego de Zeitgeist y las lacrimógenas, luego de dormir en el piso y despertar en un colchón con el guanaco en la puerta, luego de prometer no buscar el carrete ni las minas, luego de no cumplir y cumplir un poco, salió alguien de ahí, alguien que aún estoy descubriendo.
Una mojada del guanaco en el dos mil cinco, era el único acto de protesta social de mi vida, acto que se veía manchado con la ingesta de alcohol que lo sucedió.
A las letanías no iba porque no me gusta saltar y gritar como mono, a las protestas tampoco porque me creí asmático por un tiempo, a la toma no fui porque voté en contra.
Con un amigo hablamos, mientras en castellano se gestaba la idea de la toma, nosotros veíamos como ellos obviaban el futuro, por tratar de solucionar el presente, olvidaban el calentamiento global y la escasez de petróleo y alimento, el nuevo orden mundial y nuestro absurdo papel en él, que hacen un profesor de castellano y uno de filosofía en un mundo post apocalíptico, pero de ese apocalipsis que asusta porque es de verdad y no de sueños apostólicos, la respuesta era una casa en el sur, un invernadero y suficientes armas para defenderlo, defenderlo de otros que como estos niños revolucionarios que olvidaron el futuro por tratar de arreglar el presente.
Los primeros días de la toma fueron los más raros, estaba acostumbrado a ir a la u a pseudo estudiar y posteriormente participar en las asambleas diarias, aportando poco o nada y volver a mi casa, ahora ni siquiera eso, estaba en mi casa, con ese insomnio maldito que me da al primer atisbo de vacaciones, pensando en como dejar de sentir, pensando en los compañeros de la toma y si se estaban entreteniendo más que yo, todo esto por cuatro noches, porque a la quinta, sabiendo lo que me esperaba en casa , me baje de una micro, he ingrese a un recinto tomado, ilegal, distinto.
Es raro estar en un lugar donde conoces a nadie, donde el carrete es lo único que sabes tienes de común con el resto de la gente, y es el carrete una de las cosas que no deseas hacer, los días eran simplemente una lata, sin nada que hacer, un merodear constante hacia el quinto piso, hacia el tercero, jugar cartas, no jugar ping-pong, no hablar con nadie, un par de diálogos, quedarme despierto toda la noche, un par de pitos, un poco de vino, los funcionarios en la reja, el polvo del zorrillo, los encapuchados, los neumáticos y la maldita parafina. Pausa, me como un limón, me encapucho con el pañuelo de una ex, y trato de bajar. Imposible, pingüinos, echara a los pingüinos, y una niña ahogada, la soledad ya no lo es tanto, sentimientos por ella. Otra pausa, un cigarro, me lo marcan y lo debo ceder, ¿y si no le doy?, más pitos y más vinos, menos pacos y más gente, café, café, café, llegan los pacos, era broma, compañeros, adiós a Dios, un amigo, ninguna, ninguna amiga, ella, la puerta, algo que nunca fue, ¡compañeros!
Soy inteligente, pero ignorante, sé de muchas cosas pero de nada que importe, soy raro y hablo poco, pero no sé que me pasa. “Pide y se te concederá”, es la frase que siempre repito, por lo menos en mis conversaciones conmigo mismo, porque siempre que deseo que algo pase, me pasa algo, ahora fue todo esto, todo lo de la toma, todo lo de la “sociedad” todo lo de todo, encontré un nuevo hobby, y como dije en una respuesta a ese amigo, necesitaba uno, esto de ser un actor aunque sea uno ínfimo en la sociedad parece ser uno y al parecer es productivo, y más interesante que armar rompecabezas, o coleccionar mierdas que otros botan. No deseo quitarle importancia a lo que estoy haciendo, a lo que de a poco estoy haciendo mío, al no quedarme inmóvil mientras el mundo llega a mi puerta, no porque tenga becas debo dejar de luchar por quienes no las tienen, no por saber que sin hacer nada en la u podría fácilmente pasarla, me voy a quedar en mi casa esperando que pasen los semestres, es algo nuevo todo esto, algo que nunca he hecho, cuando pensé que ya había hecho bastante. Porque soy de aquellos de los que me burlé, y sé que no “nos” importan las burlas, porque sabemos que lo que hacemos es más importante que una mina desconocida en la cama de un amigo, o por lo menos se que eso no es lo único que te llena por dentro, no he servido de escudo frente al guanaco ni he destruido una lacrimógena con los dientes para lograr el reconocimiento de una mina, ni creo que algún día lo haga, como dije soy inteligente.
Luego de ir a una toma sin mayor motivación que tequila limón y sal en mi cuerpo, salí un poco cambiado, o eso es o que quiero creer, para otros fue una toma más, para mi fue muchas cosas más que una toma. Y quiero creer que esa sal, ese tequila y ese limón, dejaran de ser el recuerdo de algo que me hizo evadirme, para ser el principio de todo lo contrario.
aca el blog del Mateo http://conartemidoro.blogspot.comjueves, abril 17, 2008
Mi Semana de Costumbres
Respecto a lo de sentir nada, traté de hacer un decálogo de lo que debía hacer para lograr eso, y si bien no llegue a las diez cosas, se me quedaron unas que resultaron ser interesantes.
-Lo principal para no sentir, y basándome en que es en el cerebro donde todo pasa, fue tomar la decisión de que “no debía pensar en cosas que me hicieran surgir sentimientos” pero como dijo Descartes, el pensar es lo único que no es inherente, y por esto creo que más que no pensar en esto o aquello, “debo pensar, pero en cosas que no me hagan sentir” y como esta semana ha estado llena de paros y pruebas que posiblemente se iban a dar, no he tenido tiempo para “sentir” ya que cada vez que esto pasaba, traté, y logré centrarme en aquello que por necesitar toda mi concentración, no me hizo surgir nada en el corazón, la guata, o donde sea que uno sufre lo que siente.
Tampoco he visto a mi única compañera que me genera algo, así que eso también es factor.
La costumbre del cigarro es la más difícil, por los que mis intentos de lograr un cambio de costumbre, han sido simplemente infructuosos, y una cajetilla de Kent en mi corazón lo comprueban (no había Belmont, y en vez de desistir, compré lo otros que son incluso mas caros)
La costumbre que se refiere al carrete, fue supongo lo más simple, mi fantasmal grupo de amigos no es muy carretero, y no he tratado de contactar al que si gusta de los placeres mundanos, así que no he carreteado desde el 8 de Abril.
Con respecto a mi relación con la gente de castellano, todavía no resuelvo si la costumbre nueva debe ser, “con ellos o sin ellos”, y por el momento sigo sólo (de lo que no me quejo), aunque si se da la oportunidad (como en asambleas por el paro y eso) no tengo problemas en fraternizar con los vestigios de compañeros –as que por motivos de horario, sólo veo un par de veces a la semana.
Esto es lo que me ha pasado, nuca he querido usar esto a modo de diario, creo que es más como un álbum fotográfico (pero en palabras) de mi vida, y esto es lo que me pasa ahora en la vida, nada de pomas ni cuentos, nada de nada, solamente esperar y mantenerme, esperando que algo pase de verdad, algo que tampoco deseo, pero que supongo sucederá.
lunes, abril 14, 2008
La Costumbre es El Problema….
- Por eso no puedo sentir nada…
Abocado a la constante autorreflexión, reflexión que lucha por imponerse a esos pensamientos sin sentido, pero que acompañados de la más mínima imagen femenina, tienen cierto poder y se toman mucho del “tiempo de hacer nada”, he llegado a cierta conclusión.
Conclusión que surge a partir de un comentario anónimo al blog anterior, que de anónimo tiene lo que Mateo tiene de ignorante.
Todo comenzó porque si bien no llegue a los veinte minutos de meditación zen, por lo menos la defensa de mi mente fue el pensar en mí y en eso de “sentir nada”, la defensa tuvo resultado aunque me hubiese gustado poder “pensar nada”.
A lo que llegué, en un incesante cuestionamiento al ¿por qué no podía sentir nada?, fue al término “costumbre” (este pensamiento me llego frente a la u caminando de vuelta a casa y pensando en que iba a hacer esa tarde), “animal de costumbres”, frase trillada y que si bien no es tan profunda, ni aclaratoria, pues el mismo concepto de costumbre puede ser re o pre analizado, es necesario tomarlo como premisa, una base incuestionable que permite entender el porque es tan difícil sentir nada.
Desde niños estamos acostumbrados por el medio a sentir, por ejemplo: si el recién nacido no llora, el médico le pega una palmadita, para que llore, ¿y si el niño simplemente estaba contemplando esto nuevo, esto que ni siquiera sabe que es mundo?, no, no se le puede dejar contemplando, tiene que sentir, o se ríe o llora, pero que haga algo.
Heme ahí por lo tanto, imbuido en una cultura occidental, que ignora la meditación, y eso que tampoco es eso lo que deseo, pero aún así me es negado, sólo quiero sentir nada, y si bien no creo saber lo que esto significa o implica, creo que es menos, definitivamente menos de lo que pasa por mi mente ahora.
Dejé de carretear en el sentido pachanguero de la palabra, desearía poder juntarme con mis amigos a conversar un rato, a dejar de pasar el tiempo a través de un par de cervezas, más baratas que una taza de café, café que seria ideal en estas tardes de sol despreciativo, que se da el trabajo de alumbrar, pero que olvido eso que se llama calentar. Y esta nueva actitud se plantea como difícil (y eso que llevo recién una semana), desde siempre el carrete ha sido bailar y tomar hasta morir en un vomito sabor a completo de calle, aunque siempre tuve un cierto desprecio, por lo menos antes lo podía soportar, si me llamaran hoy, aún si fuese gratis, me daría lata cambiarme ropa, y subir a tomar el colectivo, pienso en el regreso y me olvido por completo de porque tenia que ir a cierto lugar. La maldita costumbre me hace igualmente recordar esos momentos, pero espero que el no ir también se vuelva en una.
En definitiva, creo que ahora sólo me queda acostumbrarme a ciertas cosas, como el poder estar solo en la u, el ver el fin de semana sólo como un par de días en los que no voy al u, y buscar algo que hacer en las tardes, o por lo menos si no encuentro nada, acostumbrarme a eso, algo así como volver una debilidad en una fortaleza. Acostumbrarme a las costumbres, doblarles el brazo y crear las propias.
(Lo hubiese publicado hace días, pero lleve dos veces el pendrive al cyber, y se me olvido copiarle esto )
martes, abril 01, 2008
Sentir Nada...
Supongo que simplemente lo escribo acá porque estoy aburrido de pensarlo solamente.
Me aburro en los carretes, y no me importa tanto, de hecho decidí no carretear más con mis amigos si la cosa se que va para donde no quiero precisamente ir.
Solo salir, tomar una cerveza, conversar de algo y después a la casa, que ellos se vayan de casería, yo no quiero, y los motivos simples, pero a la vez demasiado confusos y personales.
El único efecto de esto es, o será, si es que lo mantengo… un poco más de plata, algo así como cinco lucas más por carrete al que no vaya.
Y estar inmóvil, en mi casa, asiendo lo que hago desde siempre, ósea nada, sin sentir nada, por nadie, excepto aquellos inmortales…
Una frase repetida, “no se que es lo que me pasa”, pero por lo menos es mas llevable que lo que sentia hace un año o dos.
Es raro saber que “me voy a sentir nada”…
martes, marzo 04, 2008
Me Debato
con demasiado tiempo para pensar,
pero muy pocas cosas en que pensar,
lo que unido a la casi inexistencia de la emociones, me sumerge en algo raro, una especie de vacío que me deja con un nudo indigerible en mi boca, no es que prefiera tener depresión, pero es que es simplemente raro ver pasar los días así como así. Creo que lo peor es ver pasar los días y saber que la llegada de marzo sólo esconde lo mismo, un mismo raro, que ni con ayuda “espiritual” he podido encontrar.
No pienso en nadie de forma profusa, y de cierta manera es bueno, pero no se en realidad, (alejándome por completo de las buenas palabras y del agradecimiento a la vida que simplemente se me deja vivir ) ya que eso de la aparente soledad es un relejo de un algo que yo mismo desee en la u , teniendo gente que podría ocupar mi mente, sólo dispare al azar buscando minas, y al no encontrarlas, simplemente me aleje del resto, y es que “amigos ya tengo, para corretear y para hablar bla bla bla”.
Tal vez el pensar en alguien, en la posibilidad de verla, contar los días, o no se que mierda de esas que me podía hacer antes, pero ahora nada, y escribo pura mierda y me da lo mismo si es lunes o sábado, y es que lo único que me conecta a un espacio tiempo son un par de series (no se porque me imagino al mateo diciendo; lo que deberías hacer compadre, es no ver más esas weás y dejar que el tiempo pase. Reconozco que la idea me parece tentadora, pero mis sobrinos que webéan día por medio, o mis papas que si tienen vida, me harían abortar el plan, y además me perdería las weas de series) y la rutina de mi familia que me indica que día de la semana es.
En realidad harto poco me importa si van a acabarse las weas de vacaciones o no, pero la cosa es que tenía que escribir algo pa pasar la noche, y me sirvio.
jueves, enero 31, 2008
Lo Que Siento
Ahora lo que me llena la mente en la noche antes de dormir son dos temas, el primero es qué hacer de mi vida, con todo lo que eso implica, el segundo es mi hermana, la Johanna. Lo cual es bueno, ya que no pienso en minas ni en amigos, eso ya lo tengo solucionado; respecto a las minas, amé una vez a una que no me amó tanto, y desde esa vez, ya hace mucho como para saber cuantos años, sólo puedo decir que al parecer no le soy lo suficientemente atractivo a las demás, un cliché diría que no tengo suerte con las minas , y lo genial es que ya no me preocupa, ya que soy feliz, esto tomado desde la totalidad, ya que tengo una familia que me quiere y que se quiere a si misma, con sus altos y bajos, pero bien al fin y al cabo, tengo casi todo lo que podría desear en cuanto a lo material y gozo de buena salud la mayor parte del tiempo, así que como dije soy feliz, sin muchos momentos alegres, pero feliz después de todo. Creo que de eso me explayare más adelante. Lo que respecta a los amigos también esta claro, tengo un grupo para carretear, o en otras palabra el Coto y el Mateo, y un grupo más para conversar y pasar el rato de una manera más profunda, o sea el Juan, el Edo, y el Víctor y el Raúl cuando pueden, lo raro es que casi no tengo “conocidos” no me relaciono con más gente , excepto en temporada de la U, cuando estoy con mis compañeros, pero más por eso de ser compañeros de clase que por otra cosa, ya que después de todo las minas siguen siendo minas, y mi suerte no cambia con ellas sólo porque sean compañeras, y amigos, no, no quiero amigas que me dejen solo como las de antes y los hombres, no comparten mis mismos gustos, o simplemente no carrretean como a mi me gusta. Se que suena casi malo, pero para mi esta bien, menos dramas y menos cosas que pensar, si realmente quisiera carretear lo podría hacer, solo faltaría hacer un par de llamadas, pero si no las hago debe ser porque no es carretear lo que deseo, y no tengo a ninguna amigo que viva lo suficientemente cerca, como para sólo ir hablar y volver a mi casa, tampoco creo que lo haría.
Respecto a mi hermana (ya me acostumbre a decirle así a la Johanna) el tema es más complicado, pero ella es algo bueno que me paso este año, y nada lo puede estropear, se que todo va a ser lento, y eso no me molesta, ya que todo es más que nada, o mejor dicho incluso si me mandara la mierda, sería más de lo que teníamos antes, ya que antes ni siquiera sabía porque no nos hablábamos, ahora sé el motivo, o creo saberlo, y por mi esta bien, me conformo con esto por ahora, se salvo con eso del embarazo porque si no, la molestaría un poco más, y tengo referencias de lo que puedo llegar a hacer para hablar con alguien, si no pregúntenle a alguien que me vio parado en la puerta de su casa el primero de enero, pasado a trago y tirando al piso lo poco de dignidad que me quedaba. Yo la quiero y eso por ahora es suficiente, el que ella lo sepa y no lo quiera aprovechar no me molesta, porque después de todo es mina y mi suerte con ellas no es muy buena, además si me necesitara sabe que me tendría a su lado.
No se porque me gusta aclarar tanto que soy feliz, aclarando que lo sigo siendo aunque no me coma tantas minas como mis amigos, o “sin tantos momentos alegres” como diría, pero debe ser porque es lo único que tengo ¿y no es poco cierto?.
El problema es que la felicidad no es tan tangible como tirarse a una mina que recién conocí, o cumplir mil años de pololeo con ella, si es que existiera una ella, pero no quiero referirme tanto a las minas, porque creo que aclare que eso para mi no es tema.
Tengo veintitrés años y ¿que he hecho en mi vida?, yo, nada. La felicidad depende de otros como mi papá y mi mamá o mis amigos, o la ilusión de que ellos si están ahí. Estudié una carrera que no pude terminar porque no me dio el mate, o simplemente no me esforcé lo suficiente, y ahora estudio otra sólo porque se que tengo que hacerlo.
¿Que es lo que siento?, creo que nada , y eso por algún motivo pienso que esta bien, ya que la mayor parte del tiempo cuando pienso algo, es algo malo o penoso y por lo mismo creo que es bueno no pensar si es que no es algo bueno.
Creo que necesito unas verdaderas vacaciones, pero pienso y no se me ocurre donde, ya fui a Santiago y es apestoso el calor, ya estuve solo y no fue tan divertido, a la montaña ni cagando voy a “deo” de nuevo, y ahí se acabaron las opciones.
En definitiva eso es mi verano, un tiempo par pensar mucho, pero sentir poco, y por eso busco algo que me lo solucione, la primera era el carrete, pero no tengo tanta plata, la segunda fueron los juegos, pero me aburro demasiado rápido, es que jugando todo el día quien no se aburre, de leer no hablemos, y esto de escribir me dura el puro “insomnio”.
Trabajaría si pudiera, pero si ni busco pega, bueno acá me quedo en mi pieza, pero si ya ni siquiera me queda algo más para arreglarle.
PD: este blog fue escrito entre las 5 y las seis de la mañana del 1 de febrero de 2008 y fue subido a Internet a eso de las… en un cíber barato que encontré en el plan.